Crítica de "Boyhood (Momentos de una vida)", dirigida por Richard Linklater

ARTÍCULO POR CRISTINA HERNÁNDEZ
EL ESTIRÓN DE MASON

Título: Boyhood (Momentos de una vida). Dirección y guion: Richard Linklater. País: USA. Año: 2014. Reparto: Patricia Arquette, Ethan Hawke, Ellar Coltrane, Lorelei Linklater. Producción: Richard Linklater y Cathleen Sutherland. FDistribuidora: Universal Pictures International Spain. Estreno en España: 12/10/2014. | PUNTUACIÓN: 4’5/5.

Sinopsis: “Boyhood (Momentos de una vida)” se trata de un drama rodado con el mismo grupo de actores durante doce años, desde 2002 a 2013, que nos embarca en un viaje tan épico como íntimo a través de la euforia de la niñez, los sísmicos cambios de una familia moderna y el paso del tiempo.

Celebremos este estreno. Richard Linklater dirige esta maravillosa experiencia cinematográfica, un trabajo impregnado de veracidad y exquisitez que retrata el estirón de Mason, el protagonista de este collage compuesto por determinados instantes de una vida recogidos en un discurso de 160 minutos que destaca por la fluidez de una magistral narrativa. 

Descomunal. Enorme. Magistral. Única. Es uno de los títulos más esperados del año, y es que, somos muchos los que queríamos ser testigos de este gran proyecto cinematográfico. Doce años de rodaje con los mismos actores para retratar con veracidad la relación de un hijo con sus padres. Richard Linklater, experimentador nato, dirige “Boyhood”, un film excepcional y de un importante compromiso del conjunto artístico en torno al cual giran los momentos de una vida caracterizada por el derribo de toda barrera que uno pudiera encontrar durante su desarrollo. Un ejercicio brillante, poético, precioso, cuya naturalidad es el objeto más notable de su discurso narrativo. Casi tres horas concentran los instantes seleccionados con los que Linklater no sólo nos hace testigos del crecimiento de su pequeño protagonista, sino de todo su círculo cercano. Un crecimiento físico y psicológico perfilado con astucia en el que el tiempo es el verdadero protagonista de esta épica cotidianidad.

El verbo crecer, ligado a madurar, envejecer, aprender y vivir, hila este proyecto sin precedentes grabado desde 2002 hasta 2013, y que hace de este modelo un resultado con el que acertar a afirmar que la vida es una película, una constante de cambios con la que llegar a construir un camino propio. La cinta toma a Mason, un pequeño de seis años como la mirada que marca una línea temporal en la que cada alteración en la vida del joven contribuye a entrelazar unos momentos con otros y del que acaba resultando una experiencia personal que da forma al camino a tomar una vez alcanzada la mayoría de edad. Felicidad, angustias, inquietudes, miedos, desilusiones, sorpresas… un poco de azúcar y un poco de sal en una vida marcada por mudanzas, diferentes casas, familias y colegios, pero todos ellos partícipes en el camino que da forma al estirón de este pequeño soñador. Reflexiones, creatividad, maduración y segundas oportunidades sirven a su cuarteto central a manifestar como se pueden vencer los obstáculos de la vida, como nunca es tarde para formarse, para centrarse, para tomar las riendas de la vida, para vender el deportivo por un coche familiar, para hacer de cada tropiezo un aprendizaje con el que conseguir encaminar el rumbo de su existencia.

Anuncios
Crítica de "Boyhood (Momentos de una vida)", dirigida por Richard Linklater