Crítica de "Las ovejas no pierden el tren", dirigida por Álvaro Fernández Armero

ARTÍCULO POR CRISTINA HERNÁNDEZ

KEEP CALM AND BE RURAL

Título: Las ovejas no pierden el tren. Director y guionista: Álvaro Fernández Armero. Reparto: Inma Cuesta, Raúl Arévalo, Candela Peña, Irene Escolar, Alberto San Juan, Jorge Bosch, Kiti Mánver. Distribuidora: eOne Films Spain. Estreno en España: 30/01/2015.

Sinopsis: Luisa y Alberto se han visto abocados a irse a vivir al campo, pero la idílica vida rural enseguida empezará a mostrar su cara menos amable. A pesar de que la pareja no atraviesa por sus mejores momentos, Luisa está obsesionada con tener un segundo hijo, aunque el precio sea el sexo más apático imaginable. Quien ni se plantea pisar el campo es Juan, el hermano de Alberto, quien con 45 años y periodista en horas bajas, sale con Natalia, una joven entusiasta de 25 años en la que ve una tabla de salvación, aunque no haya previsto las locuras propias de su edad. Por su parte la hermana de Luisa, Sara, está acostumbrada a canalizar su ansiedad a través de los hombres, con quienes no acaba de encajar, hasta que aparece Paco, un periodista deportivo que parece incluso dispuesto a llevarla al altar. O eso cree ella…

Fernández Armero estrena “Las ovejas no pierden el tren” esta semana, una comedia sencilla de carácter distendido. Un disfrute protagonizado por un elenco fantástico cuyas interpretaciones son lo mejor de esta cinta. Ojo a la Sara de Candela Peña, absolutamente tronchante. 

El director de “Salir pitando”, “El arte de morir” y “Brujas” es el autor y director de la comedia “Las ovejas no pierden el tren”, uno de los estrenos de esta semana. Haciendo uso de la sencillez y su identificativo sello made in 90’s, esta cinta es un pequeño manifiesto de la nueva vida cotidiana, un retrato de familias actuales conectados en una trama divertida y optimista en la que los problemas y las crisis son enfrentados de manera creativa y sorprendente. Una propuesta cinematográfica que cuenta con un elemento absolutamente destacable: un elenco de 10. Y es que, las interpretaciones que se marcan Raúl Arévalo – siempre extraordinario -, Inma Cuesta, Kiti Mánver, Alberto San Juan, Irene Escolar y Candela Peña son lo mejor de este distendido título que aúna las prisas de la ciudad y la tranquilidad del campo.

Los problemas de pareja, la dificultad de lidiar con la familia y el caprichoso destino, que siempre tiene unos planes diferentes a los que nos habíamos marcado, son las temáticas que repasa este predecible, aunque entretenido guion.  Una nueva vida en un pueblo fuera del radio de la ciudad, marca el desarrollo de esta trama. El matrimonio formado por Luisa y Alberto – ¡qué buena pareja que hacen Cuesta y Arévalo! – son los que van presentando el abanico de personajes, tan particulares como peculiares, que les rodean. Si bien Armero plantea un discurso que invita meditar sobre la forma de vivir el día a día – mención destacable al conmovedor paréntesis ante tanta comicidad con el del padre con Alzheimer y el desgaste que supone para la familia sobrellevarlo-, el lenguaje jocoso que tiñe la cinta convierte “Las ovejas no pierden el tren” es un disparatado film que garantiza risas, y en concreto gracias a una brillante Candela Peña, cuyo personaje provoca los momentos más tronchantes de la película.

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Crítica de "Las ovejas no pierden el tren", dirigida por Álvaro Fernández Armero

Crítica de "Big Eyes", dirigida por Tim Burton

PINCELADAS EXPRESIONISTAS 

Título: Big eyes. Director: Tim Burton. Reparto: Amy Adams (Margaret Keane), Christoph Waltz (Walter Keane), Danny Huston (Dick Nolan), Krysten Ritter (DeeAnn), Jason Schwatzman (Ruben), Terence Stamp (John Canaday). Distribuidora: eOne Films Spain. Estreno en España: 25/12/2014. Puntuación: 3’5/5.

Sinopsis: “Big eyes” se centra en el despertar de Margaret como artista, en el fenomenal éxito de sus pinturas y la tumultuosa relación que mantuvo con su marido, catapultado a la fama mundial mientras se llevaba todo el crédito por el trabajo de Margaret.

A pesar de no ser una de las grandes películas de Tim Burton, la historia real retratada en “Big Eyes” tiene pinceladas tan espléndidas que le convierten en uno de los últimos grandes estrenos del 2014. Nominada a tres globos de oro, Amy Adams y Christoph Waltz empastan con absoluta brillantez configurando una expresionista fotografía sesentera.    
Nominada a tres globos de oro, la nueva obra de Tim Burton quizás sea esa excepción en la que se convierte en algo más difícil ver el toque característico del cineasta. A pesar de no ser una obra redonda, cuanto más pienso en ella más me gusta “Big eyes”. Y sí, en concreto por su historia, por la realidad que cuenta, por la historia que rescata Burton y convierte en una sucesión de fotogramas impregnados de un alud expresionista. Basada en la historia real de Walter Keane, uno de los pintores más exitosos de los años 50 y principios de los 60, un artista que aprovechó su fama para revolucionar el mundo del arte con la comercialización y accesibilidad al arte popular a través sus pinturas de niños con grandes ojos. Un negocio que no era como el mundo se pensaba, y es que, una gran mentira fue creciendo hasta tomar un tamaño considerable, pero que no evitó que la verdad saliera a la luz y se descubriera que toda la obra de Keane en realidad era trabajo de su mujer Margaret.

“Big eyes” es un intrarretrato expresionista que homenajea en cierta medida el poder que envuelve el mundo del arte y que va directamente al grano. A través de Margaret, interpretada por una excelente y magnética Amy Adams, vamos siendo testigos de la emotividad y talento de esta artista semiclandestina. Huyendo de un lugar a otro, y saltando de un marido a otro, su hija y sus cuadros son las únicas posesiones a las que se aferra a conservar por encima de todo. Una vez conoce al embaucador de Walter, un pintor de paisajes parisinos, arranca la historia que Tim Burton nos cuenta a través de un guion construido a base de altibajos muy apreciables, pero cuyo tramo final alcanza tal punto álgido tragicómico que logra dejarnos con un agradable sabor de boca. Todo un retrato pulido con una maravillosa banda sonora de Danny Elfman, en la que participa Lana del Rey interpretando dos de los temas principales, y un asombroso y absolutamente brillante Christoph Waltz.

Crítica de "Big Eyes", dirigida por Tim Burton

Crítica de “Caminando entre las tumbas”, dirigida por Scott Frank

ARTÍCULO POR RAQUEL JARO

LA GENTE TEME A LO QUE NO DEBE

Título: “Caminando entre las tumbas” (“A Walk Among the Tombstones”). Director: Scott Frank. Guión: Scott Frank (Novela: Lawrence Block) Reparto: Liam Neeson, Dan Stevens, Marina Squerciati, Boyd Holdbrook. Distribuidora: eOne Films. Fecha de estreno: 31/10/2014. Puntuación: 3’5/5. 

Sinopsis: Matt Scudder es un policía retirado de Nueva York que, tras superar una fuerte adicción al alcohol que marcó su pasado, se dedica a resolver casos como detective privado, a pesar de no tener licencia. Será cuando un rico traficante de heroína le pida que investigue la cruenta muerte de su esposa, cuando Scudder se enfrente al caso más escalofriante de su carrera, que le llevará a seguir la pista de los más sanguinarios asesinos en serie por toda la ciudad.

Este Halloween llega a nuestras pantallas “Caminando entre las tumbas” la nueva película de Scott Frank, adaptación de la novela homónima de Lawrence Block. Frank resucita así al detective privado Matt Scudder, que ya se había hecho hueco en el celuloide con la cinta de Hal Ashby, “8 millones de maneras de morir”. Este thriller policiaco, protagonizado por una estrella de la talla de Liam Neeson, se presenta como una excelente propuesta para celebrar la noche de los muertos.
Sin ser, ni mucho menos, una obra maestra del género, “Caminando entre las tumbas” se abre paso como una entretenida propuesta, que cuenta con una gran calidad tanto por parte del elenco, como por parte de la dirección. A pesar de que la trama peca de sencilla para tratarse de un thriller policial, y sin ser la construcción de sus personajes particularmente profunda, Scott Frank, que ya tiene una labrada carrera en el cine de acción (“Minority Report”, “Lobezno Inmortal”), logra mantener al espectador pegado a la pantalla durante sus 113 minutos y nos deja algunos giros de guión interesantes y sobre todo una atmósfera, fotografía y riqueza formal que hacen que merezca la pena ir a verla.
Liam Nesson, con su excelente interpretación de este oscuro ex policía que hace justicia al margen de la ley, que viene a ser el único personaje que realmente alcanza una mayor profundidad que es dotada principalmente por el carácter que aporta el actor, hace brillar un thriller que, a pesar de no ser nada del otro mundo, da bastante más de lo que promete y te sumerge en una historia sangrienta y escalofriante. Se deja ver.

Lo mejor

– Liam Neeson.
– Algunos recursos formales y giros de guión interesantes.
– Su ambientación en una ciudad de Nueva York que se nos presenta como una enorme y oscura escena del crimen.
Lo peor
– El forzado intento de dar un matiz carismático a Scudder con el personaje del niño vagabundo.
– La trama simple y sus personajes carentes planos.

Crítica de “Caminando entre las tumbas”, dirigida por Scott Frank