Crítica de “La Gran Seducción”, dirigida por Don McKellar

ARTÍCULO POR RAQUEL JARO

BIENVENIDO A TICKLE HEAD

Título: “La Gran Seducción” (“The Grand Seduction”). Director: Don McKellar. Guión: Ken Scott, Michael Dowse. Reparto: Brendan Gleeson, Taylor Kitsch, Gordon Pinsent, Liane Balaban, Mark Critch, Mary Walsh, Morgan T. Lee. Distribuidora: A Contracorriente Films. Fecha de estreno: 19/09/2014. | PUNTUACIÓN: 3’5 / 5.

Sinopsis: Tickle Head, un pequeño pueblo costero de Canadá, ha dejado de ser lo que era. Y es que desde que la pesca ya no es la ocupación predominante, el nivel de vida ha descendido en picado y cada vez más son los que abandonan el pueblo en busca de una vida mejor. Lo único que necesitan para que una fábrica se instale en sus inmediaciones, y por tanto para salvar el pueblo, es un médico residente. Cuando el joven cirujano Paul Lewis aparece por casualidad queda claro que aún queda esperanza para este pequeño pueblo pesquero ¿Hasta dónde llegarán los habitantes de Tickle Head para hacer que se sienta cómo en casa?

Tras ser nominada al Premio del Público a la Mejor Película en el Festival de Toronto (TIFF) y participar en la sección oficial de los festivales de Whistler Film Festival y Atlantic Film Festival llega a las pantallas de nuestro país esta comedia dirigida por Don McKellar y protagonizada por un dúo de lujo como Brendan Gleeson y Taylor Kitsch.
A pesar de su temática poco trascendental y algo insípida, “La Gran Seducción” se nos presenta como una comedia ligera, nada pretenciosa, capaz de arrancar alguna que otra carcajada en el publico con sus inteligentes diálogos y emocionarnos con la humanidad y ternura de sus personajes.
En un paraje incomparable, unas interpretaciones de lo más aceptables adornan un film dinámico, fresco y divertido sobre las limitaciones morales de la mentira y el amor por la tierra propia. Con un desarrollo más que predecible, y quedándo en ocasiones en el tópico y lo tradicionalista, “La Gran Seducción” no acaba de hacer honor a su título y digamos que nos seduce a medias, pues a pesar de lo dicho, cumple su función de entretenimiento y deja buen sabor de boca. Se deja ver.
Lo mejor
– Lo entrañable de sus personajes.
– Las situaciones divertidas e inteligentes que nos presenta el film.
– El buen sabor de boca que deja en el espectador.
Lo peor
– Tradicionalista y tópica.
– Se queda corta.
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Crítica de “La Gran Seducción”, dirigida por Don McKellar