Crítica de "Corazones de acero", dirigida por David Ayer

ARTÍCULO POR MARIO AMBITE
EL NOVATO DE ACERO

Título: Corazones de acero (“Fury”). Director y guion a cargo de David Ayer. Reparto: Brad Pitt, Shia LaBeouf, Logan Lerman, Michael Peña, Jon Bernthal, Jason Isaacs, Scott Eastwood, Xavier Samuel. Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España. Estreno en España: 9/01/2015. Puntuación: 4’5/5.

Sinopsis: Abril, 1945. Mientras los Aliados inician su ofensiva final en el frente europeo, un aguerrido sargento de artillería llamado Wardaddy (Brad Pitt) se encuentra al mando de un tanque Sherman y de los cinco hombres que componen su dotación, en una misión mortal detrás de las líneas enemigas. Superados en número y en armamento, y con un soldado novato metido en sus filas, Wardaddy y sus hombres lo tendrán todo en contra en su heroico intento de lanzar un ataque en pleno corazón de la Alemania Nazi.

Fury, como es el título en la versión original, es el apodo que recibe el carro de combate que si no protagoniza, sí al menos es un personaje principal en esta cinta ambientada cerca del final de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Alemania nazi está dando ya sus últimos coletazos. 
A bordo de este blindado, y bajo las órdenes del sargento Wardaddy (Brad Pitt), viajan los aguerridos “Travis” y “Gordo”, encarnados respectivamente por Jon Bernthal, conocido por su papel de Shane en la serie “The Walking Dead”, y Michael Peña, que tanto gusto tiene al parecer por los papeles de uniforme; un santurrón Shia LaBoeuf como “Bible”; y el soldado Norman Ellison (Logan Lerman), la incorporación más reciente a esta tripulación a la que seguiremos en sus últimos combates.
A lo largo de  estos enfrentamientos, podremos ver retratado cómo la crudeza y los horrores de la guerra han afectado a estos hombres, y ser testigos también de la dramática e increíble transformación del joven Ellison.
Gustará a quien le guste el cine bélico y de acción. Aunque la idea no es que sea de lo más innovadora, está llevada a cabo de forma muy dinámica, y las dos horas y cuarto que hay que invertir en ver la película pasan rápida y trepidantemente, y casi dejan con ganas de más. Ojo sensibles: por obvio que resulte afirmarlo en una película de este género -el que entra a verla ya sabe a lo que va- hay un par de escenas bastante explícitas o incluso macabras. Destacable la espectacular secuencia de combate contra el Tiger, y por otro lado la batalla final, que lamentablemente desluce la verosimilitud y credibilidad que se había venido mostrando y conservando hasta ese momento.

Crítica de "Corazones de acero", dirigida por David Ayer