Crítica del montaje “Un cuento de Invierno”, adaptada y dirigida por Carlos Martínez-Abarca.


“Si esto es magia, que sea un arte tan lícito como el comer”
La compañía SioSi Teatro vuelve a la carga con su segundo montaje tras el éxito de “Barrocamiento” de Fernando Sansegundo. Bajo la dirección de Carlos Martínez-Abarca, pone en escena en el teatro Nave 73 uno de los clásicos de William Shakespeare “Un cuento de Invierno”, una obra que destaca por su carácter experimental y vanguardista. Una invitación imposible de rechazar para este fin de semana. | Por Adolfo Pardo.

Un desafío a la imaginación de quien relata y quien escucha y contempla. Un viaje por el tiempo sanador, juez ineluctable que acaba desnudando las verdades y confrontando al hombre con su culpa o su responsabilidad. Un latigazo contra el gobernante contumaz, víctima y victimario a un tiempo. Una pregunta inevitable con el “telón final”: ¿qué queda vivo de todo aquello que dañé sin causa, y qué cabe esperar reconstruir? Sobre estos ejes se articulará “Un cuento de invierno”. Sin olvidar que es también una celebración del teatro en sí, una fiesta libérrima en géneros y estilos entremezclados, que nos brinda este Shakespeare crepuscular, magnánimo y proclive al perdón.
El tiempo hace y deshace, cambia todo a su antojo y no deja nada en su sitio, aunque a veces se le escapan resquicios, historias, cuentos y en invierno siempre se le escapa alguno. Como el tiempo, Leonte, rey de Sicilia, utiliza su poder para controlar todo, sin embargo hay algo que escapa de él, su propia obsesión, una obsesión que le llevará a perder todo lo que le había importado alguna vez. Una profecía, un augurio cambiarán su suerte o no, el tiempo es quién tiene ahí la última palabra.
Sin duda una historia humana, una historia en la que devenir y el cambio tienen mucho que decir y que no sólo se queda en el escenario, va más allá y atrapa al propio público que se convierte en cómplice y oyente de los más profundos pensamientos de los personajes que se debaten entre lo moralmente correcto e incorrecto. Sin embargo, lo más especial de esta obra es la conjunción de géneros y momentos a los que nos hace participes, podemos pasar de estar sufriendo por la injusticia de la que es víctima Hermione a sonreír descaradamente con las notas verdes de un peculiar trovador.
Martínez-Abarca da un soplo de aire fresco a este clásico del genio inglés, con una puesta en escena minimalista, un espectacular juego de luces y la consecución de coreografías como instrumento para expresar tensión, duelo o debate. Por último cabe destacar la intensa labor del reparto, que juegan diferentes estilos y registros, destacando una gran versatilidad, y ante todo una gran calidad en su capacidad interpretativa.
Sin duda, estamos ante una obra de obligada asistencia esta temporada, así que si aún no sabes qué hacer este finde, mi recomendación es clara: necesitas este “Cuento de Invierno”.

:: “Un cuento de Invierno” adaptada y dirigida por Carlos Martínez-Abarca se representa en la sala Nave 73 (c/ Palos de la Frontera 5. Metro: Embajadores L3, L5, cercanías y Palos de la Frontera L3), todos los sábados y domingos a las 19:00 hasta el próximo 22 de Febrero. Precio: 16 euros (anticipada) 18 euros (taquilla).
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Crítica del montaje “Un cuento de Invierno”, adaptada y dirigida por Carlos Martínez-Abarca.